Resolución sobre la iniciativa Juventud por el clima / Fridays for Future

25/04/2019

Resoluciones

VIGENTE

Nuestra juventud ve truncado su futuro por falta de empleo, precariedad laboral y precio inasequible de la vivienda. Asimismo, las evidencias científicas sobre el calentamiento global son desoladoras: el informe presentado por los científicos del panel del Cambio Climático de la ONU en la Cumbre Mundial del Clima de 2018 decía que «Si no recortamos tajantemente las emisiones industriales y de transporte, la temperatura global ascenderá a 1,5ºC en algún momento entre 2030 y 2052». Esto significa que, si no actuamos, la juventud actual no tendrá oportunidad de contener el Cambio Climático dentro de unos límites no catastróficos: es tarea a resolver ahora o nunca.

CREUP, desde su compromiso con la justicia social y con la sostenibilidad, apoya el movimiento Fridays for Future, un creciente movimiento internacional liderado por estudiantes que se están organizando y que por todo el mundo están reclamando acciones para frenar el cambio global. La iniciativa Fridays for Future es también una campaña para educar a la sociedad sobre la gravedad del Cambio Climático en curso y sobre las medidas urgentes que es preciso emprender.

En CREUP consideramos que desde la comunidad universitaria se debe hacer todo lo posible por difundir las evidencias de la urgencia de la lucha para frenar el Cambio Climático y actuar proponiendo nuevos modelos educativos y comunicativos que nos permitan comprender y actuar con más responsabilidad ante los graves retos del futuro. En este sentido, es importante destacar que la comisión para la calidad ambiental, el desarrollo sostenible y la prevención de riesgos de CRUE invitó a la comunidad universitaria a sumarse al manifiesto en apoyo de las movilizaciones juveniles frente al cambio climático.

El manifiesto de la iniciativa Fridays for Future, que apoyamos mediante esta resolución, dice lo siguiente:

Nos encontramos en un momento clave de nuestra historia. Hemos de escoger entre políticas que no respetan los derechos fundamentales de las personas y que agreden nuestro entorno o bien elegir dar un paso al frente y exigir medidas que mejoren la calidad de vida de la ciudadanía, que respete nuestro medioambiente y que no pongan en peligro nuestro futuro. En Bruselas ya ha comenzado el cambio, la concienciación de las alumnas y alumnos de los institutos ha llevado a una serie de protestas contra el cambio climático, para la concienciación no sólo de la ciudadanía, sino también de los responsables políticos. Es el momento de traer esta ola de esperanza a España para que se pongan en marcha urgentemente políticas que cuiden de las personas y del planeta.

Necesitamos ponernos en marcha desde ya, pues las consecuencias del cambio climático en nuestro país son claramente visibles, la posibilidad de que el nivel global del mar suba tres metros de aquí al año 2100 es real, el 74 por ciento del suelo español está en proceso de desertificación y se prevé que un 20% de lo que hoy está a salvo se verá en riesgo dentro de 50 años. A su vez la acidificación del océano y el cambio que están experimentando las corrientes marinas está modificando la distribución de las especies, y el impacto del aumento de la temperatura y de las emisiones de CO2 está desencadenando alteraciones en el régimen de vientos, afloramientos o evaporación del agua con resultados preocupantes. La entrada de especies invasoras está destruyendo la biodiversidad de nuestro país debido a las nuevas condiciones climatológicas, incluidos nosotros con la entrada de nuevos microorganismos que debido al cambio climático vienen del norte de África y nos provocan nuevas enfermedades para las que no estamos preparados.

Nos jugamos mucho, nos jugamos nuestro futuro. Si los políticos no hacen nada, haremos que nos oigan. La situación es extrema: la crisis ecológica se ha agudizado en los últimos años, y ya no hay rincón del Planeta que sea ajena a esta urgencia. El coste de la pasividad es enorme. Hace falta cambios profundos en un modelo económico cuya principal víctima somos nosotros mismos. Y para ello la movilización es imprescindible, pero también lo es que se tomen las medidas para frenar el deterioro ecológico. Como explicó Naomi Klein: “No se trata solo de cambiar las bombillas, sino el modelo económico”».

Así pues, CREUP se compromete a fomentar, apoyar y llevar a cabo acciones que fomenten la sostenibilidad y la lucha contra el calentamiento global y contra el cambio climático.


Diligencia de la Secretaría Ejecutiva que hace constar que el presente documento fue aprobado en la 65 Asamblea General Ordinaria celebrada el día 25 de abril de 2019, con visto bueno de presidencia.